martes, 13 de febrero de 2018

Señora Portavoza

Como muy bien dice Beatriz Gimeno aquí (goo.gl/hLbwXK) el lenguaje es algo mas que un conjunto de reglas. Si solo asumimos eso, nos estariamos dejando fuera lo mas importante. El lenguaje es la herramienta que utilizamos los seres humanos para crear la realidad, para crear el mundo, nuestra sociedad, nuestras relaciones... 

Para incorporar lo que ocurre a nuestra realidad, los humanos verbalizamos las cosas, les ponemos nombre. Decir señora presidente, o señora vicepresidente, es perfectamente correcto desde el punto de vista gramatical, porque presidente es neutro. Pero cuando decimos señora presidenta, o señora vicepresidenta, o jueza, estamos haciendo algo mas que darle una patada al diccionario; estamos creando otra realidad, otra sociedad, que queremos mas inclusiva. 

Dicho lo cual, conviene recordar que cuando se empezaron a usar esos términos, LA tertulia se manifestó de la misma manera que lo hace ahora. LA tertulia se llenó de tertulianas y tertulianos diciendo tertulianeces, muy parecidas a las que oímos ahora. Tertulianas y tertulianos hablaban de la pertinencia del uso de términos como presidento, juezo o astronauto. La caspa nacional es como un pozo sin fondo: no se le conocen límites ni fronteras. 

Por cierto, hablo de LA tertulia, porque a pesar de que a lo largo y ancho de todo el territorio nacional hay cientos de tertulias, televisivas y radiofónicas, en realidad solo hay una. Todas son la misma, donde diferentes caras y voces expresan la misma opinión. Lo hemos podido ver con este tema, pero lo comprobamos diariamente con TODOS los temas. Un 20% de la sociedad española es sistemáticamente ignorada, silenciada, y por lo tanto, violentada. Y eso no es justo. Pero tampoco es bueno. Ni sano.