lunes, 19 de octubre de 2015

Criminalizar a los banqueros



Me hizo gracia durante el debate de ayer en Salvados, el momento de la intervención del presidente del BBVA, cuando Rivera, algo nervioso, acusó a Iglesias de criminalizar a los banqueros. 

Hombre, no se trata de criminalizar, pero sí de darse cuenta de que los intereses económicos de ese señor son distintos y opuestos a los intereses económicos de la mayoría de los españoles, empezando por sus propios empleados, siguiendo por el resto de trabajadores, pequeños empresarios, autónomos, parados... Como demuestra el hecho de que la mayoría de los españoles hemos perdido poder adquisitivo durante los años de la crisis, mientras las élites han multiplicado su patrimonio varias veces (su patrimonio conocido, el que sale en la prensa económica). Eso demuestra que los intereses de unos y de otros no son coincidentes, y que muchas veces lo que favorece a unos perjudica a los otros.

Y esto nos lleva a que hay dos formas generales de hacer política. Una, la que gestiona un país permitiendo y favoreciendo que pasen estas cosas, es decir, la que le quita dinero al 90% de abajo, para dárselo al 1% de arriba, mientras nos dicen que hacen eso porque es bueno para el país y que además no se puede hacer otra cosa. El tipo de política que lleva a cabo el Partido Popular sin ningún tipo de complejos, el PSOE, aunque en campaña y en la oposición digan otra cosa, que para eso son socialistas (solo son socialistas en campaña y en la oposición) Y me temo que también Ciudadanos, claro. 

Y luego hay otra forma de hacer política, la que espero de Podemos, que consiste en quitar dinero a las élites para dárselo al 90%, mientras se les dice (a las élites) que se les sube los impuestos (y mucho) porque de esa manera vivirán en un país mas próspero y mejor para los negocios.


Aclaración: Ya sé que si hablo del 90% de los de abajo y el 1% de los de arriba, me falta un 9%. Es que las élites no viajan solas. Tienen lo que podríamos llamar su pequeño ejército, gente de abajo que trabaja para ellos. Y si, por supuesto, ese ejército está formado por políticos y periodistas, principalmente.